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Mamparas de ducha: consejos para un buen mantenimiento

Escrito por: In: Baños 07 Ene 2020 Comentarios: 0 Etiquetas:

Las mamparas de ducha son uno de los elementos del baño que más cuidados necesitan. No hay que olvidar que son las que están más expuestas al agua y a la humedad y, por tanto, son mucho más sensibles a la aparición de moho o a sufrir el efecto de la cal y los jabones que se utilizan en la higiene diaria.

Por eso, una buena limpieza y un mantenimiento adecuado son tan importantes para las mamparas de ducha. No solo ofrecerán una imagen de pulcritud, sino que permanecerán en perfecto estado durante mucho más tiempo, y hablamos tanto de los cristales como de los perfiles o de las juntas. ¿Pero qué se debe hacer para conseguirlo? Hay unos pasos que conviene no olvidar nunca.

  1. La ventilación: fundamental

Es tan sencillo como abrir las ventanas y dejar que el baño se airee después de ducharse. Nada como este sencillo gesto para conseguir que la humedad se vaya al exterior y las mamparas de ducha se sequen rápidamente. Si el tiempo no es muy frío, lo harán en solo unos minutos.

  1. Si no se puede ventilar: secar después del uso

Señalábamos que la humedad es el gran enemigo de las mamparas de ducha, pero no siempre es posible ventilar, bien porque fuera las temperaturas son gélidas, porque el baño no tiene ventana o porque somos muchos en casa. En ese caso, lo aconsejable es secar la mampara con un paño para cristales o con uno suave que no suelte pelusa. Otra opción es un limpiador de goma.

Secando bien las mamparas de ducha se consigue un doble objetivo: eliminar la humedad y, a la vez, retirar los restos de jabón que quedan adheridos al cristal.

  1. Productos de limpieza sí, pero con cuidado

Cuando las mamparas de ducha llevan tratamiento antical no suele ser necesario nada más que secarlas. En el resto de los casos habrá que utilizar algún producto de limpieza, pero hay que elegir con cuidado. Hay productos que pueden dejar los cristales impecables, pero que pueden dañar las juntas. Conviene usar, por tanto, productos específicos que no sean abrasivos, evitando también lejía y amoniaco.

  1. Limpieza en profundidad periódica

A diario no solemos tener tiempo para limpiar las mamparas de ducha en profundidad. Tampoco es necesario, pero sí conviene hacerlo, al menos, cada 15 días, aunque dependerá tanto de la dureza del agua como del uso que se dé a la ducha.

¿Cómo limpiar en ese caso las mamparas de ducha? Prestando atención no solo a los cristales, sino también a los perfiles y, especialmente a las juntas, que conviene limpiar con un cepillo de cerdas suaves para quitar restos de jabón y moho.

  1. Más allá de la limpieza

Cuando las mamparas de ducha llevan puertas correderas, hay un aspecto que nunca hay que pasar por algo: engrasar los rodamientos, como mínimo, una vez al año. De esta manera, la puerta se abrirá con suavidad y se evitarán tirones o golpes involuntarios que pueden dañarla irremediablemente. Hay productos diseñados para ello, pero si no tienes en casa, puedes usar un poco de vaselina.

Y no solo a los rodamientos, también hay que prestar atención a los perfiles. Es importante revisar que no estén dañados y también comprobar que las juntas están en perfecto estado, si no es así, conviene renovarlas para evitar filtraciones y humedades.

Con estos sencillos consejos de limpieza y mantenimiento, las mamparas de ducha no solo están siempre impecables, sino que soportan mejor el uso y la humedad. De esa manera, además, tendrán una vida útil mucho más larga. Merece la pena, por tanto, dedicarles solo unos minutos de nuestro tiempo cada día.

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