Una buena iluminación no solo aporta calidez a los espacios, también consigue que estos parezcan más amplios y resulten mucho más acogedores. Por eso, antes de iniciar la reforma de un piso es muy importante estudiar al detalle la distribución de la vivienda, la disposición de las ventanas y todas las posibilidades que nos van a permitir aprovechar al máximo la luz natural o complementar esta con iluminación artificial.
